Sigue siendo uno de los más grandes álbumes de rock de Guns N’ Roses. Pero las cosas podrían haber divergido mucho si se agregaran o sustituyeran una canción o dos en la lista final de canciones. La cosa es que la banda tenía una sobreabundancia de material, unas 20 canciones, que había estado dando vueltas antes de firmar con Geffen Records y armar ‘Appetite…’ como lo conocemos.